España tiene ya casi 44 millones de habitantes, de los cuales 3,5
millones son inmigrantes, lo que supone el 8 por ciento de la
población, según ha adelantado la presidenta del Instituto Nacional de
Estadística (INE), Carmen Alcaide. Además, subrayó que ese porcentaje
de la población extranjera residente en nuestro país era “imprevisible”
hace unos años, como lo demuestra que hace 5 ó 6 años, los inmigrantes
empadronados en España sólo representaban el 1% de la población.

Por sexos, los más de tres millones de extranjeros que residían en
nuestro país en ese momento se repartían prácticamente igual entre
hombres y mujeres, con 1,66 millones de varones y 1,42 millones de
féminas.

Por nacionalidades, los más numerosos en el padrón de inicios de
2004 son los ecuatorianos, con 475.698 (un 21,8% más en el último año),
seguidos de los marroquíes, con 420.556 (un 11% más); los colombianos,
con 248.894 (un 1,7% más), y los rumanos, con 207.960 (un 97% más).

Muy lejos de estas nacionalidades se sitúan los inmigrantes
comunitarios: los ingleses, con 174.810 ciudadanos viviendo en España
(un 8,2% de crecimiento entre enero de 2003 y el mismo mes de 2004);
los alemanes, con 117.520 (un 9,7% menos); franceses (66.858),
italianos (77.130) y portugueses (55.769), con pocas variaciones.
Destacan también el número de argentinos, con 130.851 (un 19% más); de
peruanos, con 68.646 nacionales viviendo en España (un 22,7% más); de
venezolanos, con 38.718 (un 30% más), y de chinos, con 62.498 (un 22%
más).

Como curiosidades, en España residen un total de 581 apátridas, unos
50 menos que hace un año, y hay un total de 22.184 estadounidenses,
también unos 1.300 menos que en enero de 2003. Por contra, se han
incrementado ligeramente los extranjeros con procedencia de América
Central y de Asia. / Fuente: Quince Días.

El sistema educativo valenciano ha recibido en los últimos 4 años un
total de 43.755 alumnos inmigrantes hasta la actualidad, lo que supone
un aumento superior al 285% desde el curso 2000- 2001, en el que había
15.331 alumnos extranjeros. El Ejecutivo valenciano ha ampliado el Plan
de Infraestructuras
“CreaEscola”, cuyo presupuesto es de 1.189 millones de euros, para
atender a la población infantil inmigrante, cada vez más numerosa en la
Comunidad. / Fuente: Quince Días


Una anciana de 76 años que ponía cannabis en
los pasteles que vendía a su círculo de amigos ha logrado escapar de la
cárcel, pero ha sido condenada a pagar una multa. Patricia Tabram,
vecina de la localidad de Humshaudh, se aficionó a esa droga el año
pasado y comenzó a utilizarla en toda su pastelería. Sorprendida
por el alivio que el cannabis suponía para sus dolores y achaques, la
abuela quiso hacer partícipes de sus efectos benéficos a sus amistades,
que superan también los 70, según relata hoy el diario británico The Independent.
(…) La mujer ha escrito incluso un libro titulado La Abuela toma cannabis
y piensa presentarse a las elecciones en un partido que aboga por la
legalización de esta droga. / Fuente: El Periódico de Catalunya.

A finales de
enero, la VH1 News estrenó un documental titulado Michael Jackson’s Secret Childhood
que trataba de explicar por qué pasó de ser el niño encantador de los
Jackson Five al aberrante personaje público actual. El reportaje
analiza su infancia y desvela episodios muy lamentables.

Desde que
nació, el 29 de agosto de 1958 en Gary, Indiana, sufrió abusos de todo
tipo por parte de su padre, Joe Jackson, que explotaba a sus hijos para
que consiguieran lo que él no pudo obtener con la música. Les daba
palizas y les obligaba a ensayar hasta la extenuación y actuar en
sórdidos tugurios desde Indiana hasta Ohio. Al parecer, Michael fue el
que se llevó la peor parte. Su padre le humillaba y se mofaba de su
cara llamándole “Michael Big Nose” (narizotas). Su madre, por otro lado,
era una devota testigo de Jehová que logró aportar más confusión al
cerebro de los pequeños, mezclando su proselitismo con la realidad familiar.

Cuando cumplió cinco años, Michael y sus hermanos eran los fabulosos Jackson Five. A los 11 años, ya era un superstar. Y a los 13 consiguió su primer número uno en ventas con Ben,
una conmovedora canción sobre un ratón. El documental muestra
grabaciones inéditas de Michael cuando era pequeño, y enlaza
entrevistas a personas que tuvieron algo que ver con su infancia, desde
amigos, actores, terapeutas familiares, biógrafos. Hasta algún experto
en religión tiene algo que decir sobre él.

(Ver más grande)

El Periódico de Catalunya
/ Los principales indicadores de la salud maternoinfantil de Catalunya
han empeorado de forma significativa en el último decenio. Entre 1993 y
el 2003, se multiplicaron por dos los embarazos iniciados por
adolescentes; aumentaron en un 80% las gestaciones de mujeres mayores
de 35 años, y un 33% de los bebés registraron un peso excesivamente
bajo al nacer, indica un informe que ayer difundió la Conselleria de
Salut, que atribuye esos fenómenos a cambios culturales, económicos y
tecnológicos ocurridos en dicho periodo.

En el 2003, iniciaron una gestación 9,8 de cada 1.000 chicas de 14 a
17 años –1.232 en total–, de las que un 63% interrumpieron el proceso
de forma voluntaria. Esa cifra es un 139% más alta que la registrada en
1993. La consellera Marina Geli se mostró confiada en que las campañas
de educación sexual y la promoción del uso del preservativo emprendidas
el año pasado hayan frenado el constante aumento en la cifra de
embarazos de adolescentes, aunque no disponía de datos.

Geli puntualizó que algunos de esos embarazos los emprendieron
mujeres inmigrantes procedentes de países en los que es culturalmente
normal ser madre a los 15 años. “Eso supone que no todos los embarazos
de adolescentes son involuntarios –añadió–. Creo que cada mujer debe
ser libre de escoger la edad a la que tiene sus hijos”.

Con ese mismo argumento, la consellera destacó el sensible aumento
del número de mujeres que son madres pasados los 34 años, una tendencia
que atribuyó a la actual incompatibilidad entre tener hijos y
desarrollar una vida profesional normalizada. “Hemos de conseguir que
las mujeres puedan ser madres a la edad que desearían, lo que ahora no
sucede –dijo–. Nos consta que la mayoría de catalanas querrían tener
sus hijos antes de los 35 años”.

Ese retraso en la edad materna, unido a los avances en el
diagnóstico y tratamiento de enfermedades fetales, explican, entre
otros factores, que hayan aumentado en un 33%, desde 1993, los
nacimientos de bebés de un extremado bajo peso. “Ahora se salva la vida
a niños que llegan pesando apenas 500 gramos”, afirmó Antoni Plasència,
director general de Salut Pública. En este fenómeno influye también el
hecho de que ahora nacen más niños conseguidos con técnicas de
reproducción asistida, cuya gestación no siempre dura nueve meses, y la
creciente cifra de fumadoras, ya que el tabaco altera el peso del feto.

Una consecuencia de todos estos cambios ha sido la saturación de los
hospitales del centro de Barcelona altamente especializados en la salud
maternoinfantil. El Hospital de Vall d’Hebron, el de Sant Joan de Déu y
el Clínic han incorporado incubadoras a medida que se iba multiplicando
la cifra de mujeres con embarazos de riesgo, que les fueron derivadas
desde el resto de centros sanitarios de Catalunya.

Salut se ha propuesto reconducir esa situación y conseguir a corto
plazo que los 42 hospitales maternoinfantiles repartidos por todo el
territorio sean operativos ante cualquier gestación complicada.

«Hoy, centenares de organizaciones celebrarán en todo el mundo una
serie de actos para sensibilizar a la población acerca del grado
inaceptable de morbilidad, sufrimiento y mortalidad que soportan las
madres y los niños, y para alentar una responsabilización y actuación
colectivas que aseguren la vida y la buena salud a esos preciosos
miembros de la sociedad.

La OMS celebrará eventos internacionales, nacionales y regionales para celebrar el Día Mundial de la Salud 2005.
A nivel mundial, la OMS presentará públicamente el Informe sobre la
salud en el mundo 2005, que también estará dedicado a la salud
maternoinfantil, y organizará una reunión de alto nivel coincidiendo
con la presentación. Para más información, puede escribir a la
siguiente dirección: whd2005@who.int»

El siguiente artículo fue publicado en Actualidad Económica
el 13 de septiembre de 2002, pero merece la pena añadirlo aquí. Hay que
tener en cuenta que hay cosas en el texto que ya han pasado a la
historia —como el gobierno del PP o los precios de las cámaras para las
guarderías— pero la información básica sigue siendo la misma. Ahí va:

Así se monta una guardería de éxito

Que
pueda tener hijos todo aquél que lo desee. Un derecho que parecen
haberse marcado como prioritario el Gobierno central y la mayor parte
de los autonómicos, siguiendo las recomendaciones de la UE, lo que abre
grandes oportunidades de negocio a los centros de educación infantil.
De hecho, es la actividad que encabeza el ránking de los diez mejores
nichos de negocio elaborado recientemente por Actualidad Económica -ver
número 2.307- y que durante los próximos meses se analizarán por
separado y en profundidad.

El ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, acaba de anunciar que “en
breve” promocionará, mediante subvenciones e incentivos por determinar,
la creación de guarderías de empresas, prácticamente inexistentes en
España. Zaplana también se ha comprometido a extender la bonificación
total de la cuota de la Seguridad Social a las mujeres que hayan sido
madres durante el año posterior a su reincorporación al mercado laboral
y a reformar la ley de familias numerosas. Estas medidas se unen a la
reforma del IRPF, que entrará en vigor en 2003, que ya recoge ventajas
fiscales para las mujeres trabajadoras, como el aumento de las
deducciones por el cuidado de menores.

La conjunción de diversos factores hace que soplen vientos
favorables para las guarderías. Un incremento, aunque todavía moderado,
de la natalidad, que en 2000 cambió la tendencia decreciente que
mantenía desde 1975, impulsada, en parte, por la inmigración; el apoyo
más decidido de las distintas administraciones al fomento de la
natalidad y a la escolarización de los menores de tres años, mediante
subvenciones a la creación de guarderías y becas para las familias con
menos recursos; pero, sobre todo, la imparable incorporación de la
mujer al mercado laboral, el incremento de la capacidad de consumo de
las familias españolas y la generalización de la opinión de que para el
óptimo desarrollo del niño conviene que se relacione con otros niños lo
antes posible, en torno al año de edad, hacen que el cuidado de la
infancia se presente como uno de los negocios con más posibilidades de
éxito en un futuro inmediato.

La mejor ubicación

Pero, como todo negocio, montar una guardería requiere estudiar
seriamente dónde y cómo llevar adelante la iniciativa. La demanda de
guarderías está creciendo de forma más masiva en las autonomías donde
con mayor fuerza se están dando estas tendencias sociales y económicas.
Las mejores ubicaciones para montar actualmente un centro de educación
infantil son Madrid, Cataluña, Baleares, Navarra, Comunidad Valenciana,
La Rioja y Aragón, según el citado análisis de AE.

Ejemplo de la mayor implicación de los gobiernos autonómicos en la
educación de los menores de tres años es, entre otros, que la Comunidad
de Madrid financiará por vez primera este curso la escolarización de
4.500 menores de tres años en centros privados con becas de noventa a
150 euros mensuales por niño, para las familias de menor renta.

Madrid sigue con este programa, para el que ha destinado seis
millones de euros, el camino trazado con anterioridad por otras
administraciones, como la Generalitat de Cataluña o el Ayuntamiento de
Valencia.

A estas ayudas a los padres se une la mayor financiación de la
administración local y autonómica a la construcción de guarderías de
cero a tres años, “una vez se empieza a considerar cubierta la
educación concertada a partir de esa edad”, apunta Juan Sánchez
Muliterno, presidente de la Asociación Mundial de Educadores
Infantiles. Madrid ha impulsado este curso la creación de 4.224 nuevas
plazas, mientras que la Generalitat incorporó 6.000 plazas el último
curso. En el caso de la oferta pública, aproximadamente el 20% de las
4.000 guarderías que existen en España, se está imponiendo la tendencia
a que la Administración ceda la gestión a una empresa privada que, por
lo general, obtiene un rendimiento cercano al 30%, “pese a que suelen
declarar pérdidas para conseguir cada año incrementos en el margen”,
afirma Sánchez Muliterno.

Además, sólo una décima parte de los hogares utiliza las guarderías,
por lo que existe un amplio margen de crecimiento en un sector en el
que, por otra parte, no se ha introducido todavía ninguna gran empresa
y que no requiere de cuantiosas inversiones, por lo que es de fácil
acceso. Mª Ángeles Ribero, por ejemplo, apenas invirtió 42.070 euros en
el traspaso hace un año de la guardería Tood y Tedy,
de 1.000 m2 en Pozuelo de Alarcón (Madrid). El material necesario para
equipar un centro requiere una inversión de unos 6.000 euros, mientras
que el coste del local varía enormemente en función de la ubicación,
teniendo en cuenta que se necesita un edificio independiente de al
menos 200 m2, que incluya un patio exclusivo.

Estas exigencias legales son de difícil cumplimiento en zonas
urbanas, lo que explica la existencia irregular de muchas guarderías.
Sin embargo, éstas no suponen una competencia desleal, según Muliterno,
porque “respetan precio y parámetros de calidad”. Pero, en caso de no
disponer de las instalaciones necesarias, el presidente de la
Asociación Mundial de Educadores Infantiles recomienda esperar hasta la
aprobación, en aproximadamente un año, de la Ley de Calidad en la
Enseñanza, que acaba de iniciar el trámite parlamentario y debe
reglamentarse por las comunidades autónomas, ya que “se espera que esta
ley derogue estos restrictivos requisitos en cuanto a las instalaciones
que aprobó el gobierno socialista pensando en guarderías públicas”.

En cualquier caso, es recomendable situar la guardería en zonas
dormitorio, sobre todo, de las principales ciudades que no estén
deprimidas económicamente, ya que, según los expertos, es donde se
concentra un gran volumen de población adulta con necesidad de trabajar
ambos miembros de la pareja ante la presión de pagar la hipoteca.

Eso sí, tampoco se pueden esperar grandes beneficios, a menos que se
realicen importantes desembolsos para crear una red con numerosas
plazas. Por lo general, se alcanza una rentabilidad en torno al 25%
sobre unos ingresos anuales de unos 265.000 euros. Aunque, obviamente,
va en función de las plazas. Con una media de unos treinta niños, el Jardín de Infancia Sulama, ingresa anualmente unos 132.000 euros.

La estrategia a seguir

En sectores de fuerte crecimiento también se suelen producir
fracasos y las guarderías no son una excepción. Es necesario tener muy
clara la estrategia a seguir para acceder a un mercado que no admite
ningún error. Al trabajar con los más pequeños, se trata de una actividad extremadamente sensible, en la que la mejor vía de márketing son las recomendaciones de los padres.

El primer consejo que dan los expertos del sector, en caso de que el
negocio sea también un autoempleo, es que el emprendedor tenga
experiencia previa de al menos varios años como educador de bebés.
“Sólo apreciando la realización personal que supone este negocio se
puede aprender de los niños y ofrecer un servicio de calidad”, asegura
Laly Paredes, propietaria de Sulama.

Los padres llevan a su hijo a la guardería, en primer lugar, por la
necesidad asistencial. Lo primero que evalúan es que los horarios sean
flexibles y amplios y que se disponga de buenas instalaciones, con
aulas espaciosas y luminosas y un patio lo más en contacto posible con
un entorno natural, con árboles, una pequeña granja escuela y piscina.

Otro aspecto que cada vez tienen más en cuenta los padres es el
programa educativo del centro: psicomotricidad, inglés, música,
deporte, danza, plástica, teatro, excursiones, natación, manualidades…

“Ofrecer la posibilidad de que los niños jueguen en un entorno
natural es una gran ventaja”, asegura Pilar Soto, copropietaria junto
con Pilar López, de Disney’s Playschool,
una guardería situada en una urbanización a las afueras de Valencia que
cuenta con un patio de 1.300 m2 con piscina, muchos árboles y una
granja con patos, conejos y gallinas. Además, aprovechan este entorno
para que los niños aprendan jugando el primer vocabulario tanto en
castellano como en inglés: el nombre de los animales, colores,
números…

Paloma Mena, una educadora del centro infantil 5 Estrellas
de Madrid, desarrolló un método propio de enseñanza de solfeo adaptado
a niños a partir de un año, reconocido por la Sociedad General de
Autores de España. “Con él conseguimos mejorar la psicomotricidad del
niño, ya que coordina manualidad, visualidad y especializa el oído
aprendiendo a apreciar el ritmo y la melodía y a interpretar la música,
lo que sirve como preparatorio para leer y escribir”, explica la
propietaria, Mercedes López. Las guarderías han dejado de guardar.
Ahora, educan. Y esto es algo a tener muy en cuenta por el futuro
gestor de este negocio.

Un servicio muy apreciado por los padres, y que puede convertirse en
una interesante fuente de ingresos complementaria, es abrir la
guardería antes que los colegios del entorno, sobre las siete de la
mañana, y llevarlos cuando empiecen el colegio y hacer lo propio cuando
el cole cierra. También conviene ofrecer clases extraescolares y cursos
de verano a niños de hasta seis años siempre que los colegios de la
zona no cubran esta necesidad.

Ganar la confianza de los padres

Las mejores instalaciones, servicios y programas educativos no
tienen valor alguno si no se consigue la confianza de los padres. Para
ello, la clave es ofrecer un trato individualizado, con exhaustivos
informes diarios del comportamiento del niño y ser absolutamente
transparente. Que los padres puedan, en cualquier momento y sin avisar,
visitar cualquier dependencia del centro. Además, “hay que ser honestos
y ser capaces de explicarles cualquier problema que le haya podido
suceder a su hijo y demostrarles que somos capaces de afrontarlo y
resolverlo profesionalmente”, apunta Mercedes López.

En aras de la transparencia absoluta, existen productos específicos en el mercado, como BabyNET o Guardinet
, que permiten a través de Internet que los padres vean en cualquier
momento y en tiempo real qué hacen sus hijos durante el día.

La guardería decide el número de cámaras que desea, dónde
instalarlas y si limita el horario en que los padres pueden entrar
gratuitamente en el portal correspondiente y ver la guardería de su
hijo. El coste depende del número de cámaras. Instalar una cámara, por
ejemplo con Guardinet, supone un coste de 1.052 euros, más 216 euros
anuales de mantenimiento, e incluye el diseño de una página web.

Sin embargo, la tecnología no sustituye el trato humano. Laly
Paredes se gana la confianza de los padres planificando la acogida de
cada niño de forma individual. En la guardería Sulama el curso no
empieza en septiembre. Entre abril y junio, Paredes organiza la acogida
uno a uno de los pequeños, que empezarán después del verano, de forma
que van familiarizándose paulatinamente con los educadores del centro.
Incluso organiza reuniones con los padres fuera de la guardería para
que los niños la relacionen con la familia. Además, este proceso no
supone ningún coste para los padres. “Es la mejor forma para que el
niño se adapte bien en septiembre y para que los padres confíen en mí y
no sientan culpabilidad por dejar a su hijo tan pequeño en la guardería
y le transmitan un mensaje positivo cuando se venga con Laly”, explica
la propietaria de Sulama.

Siguiendo cada uno de estos pasos, no cabe duda de que montar un
centro de educación infantil es uno de los negocios con mayores
expectativas de éxito.

LAS 10 CLAVES

1. Situar la guardería en zonas dormitorio, sobre todo, de las
principales ciudades, que no estén económicamente deprimidas. Es donde
se concentra el mayor volumen de población adulta con necesidad de
trabajar ambos miembros de la pareja.

2. Disponer de varios años de experiencia como educador infantil en caso de tratarse de autoempleo.

3. Horarios amplios y flexibles.

4. Planificar los horarios del personal de forma que entren y salgan a horas diferentes.

5. Buenas instalaciones.

6. Establecer un ambicioso programa educativo con objetivos claros y actividades variadas.

7. Ganar la confianza de los padres ofreciendo un trato
individualizado, exhaustiva información diaria sobre el niño y una
transparencia absoluta. Para ello, es interesante instalar cámaras que
permitan vía Internet que los padres vean qué hace su hijo en la
guardería.

8. Motivar al personal que atiende directamente a los niños,
contratando a más auxiliares que el mínimo exigido por ley y
cediéndoles responsabilidad para que se impliquen en el proyecto.

9. Abrir la guardería antes que los colegios del entorno y cerrarla
después para llevar y traer a los niños cuando empiecen y acaben su
horario escolar. Realizar actividades extraescolares y escuelas de
verano si los colegios de la zona no cubren esta necesidad.

10. En caso de no disponer de las instalaciones exigidas, es
conveniente esperar hasta la aprobación de la Ley de Calidad en la
Enseñanza, que se espera que rebaje los requisitos mínimos en cuanto a
m2.

Cuanta más televisión ve un niño de cuatro años, más probable es que se convierta después en un bully (abusón) en el colegio, según un estudio realizado en la Universidad de Washington y que se publica en el número de abril de la revista Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.
Al mismo tiempo, los niños cuyos padres que les leen, les sacan a
pasear o, simplemente, les tienen en cuenta y les prestan atención,
tienen menos probabilidades de convertirse en los matones de la clase. Frederick Zimmerman,
director de la investigación, asegura que a partir de ahora el abuso
puede añadirse «a la lista de consecuencias potencialmente negativas de
ver demasiado la televisión, junto con la obesidad, la falta de
atención y otros tipos de agresión». La investigación desvela también
que las lagunas en el aprendizaje o en la comprensión en los primeros
años hacen que los niños sean menos capaces de desenvolverse bien con
sus compañeros y que la violencia en la televisión conduce a una
conducta agresiva. / Fuente: CNN

En un pueblo rural de Camboya donde las casas no tienen
electricidad, las noches se iluminan (durante un rato) con los
ordenadores portátiles que los niños se llevan de la escuela. El
benefactor es la Fundación de Nicholas Negroponte y su esposa Elaine, que funciona a través del MIT Media Lab.
Forma parte de un proyecto que pretende iluminar las vidas de cientos
de millones de niños de países en vías de desarrollo. La gran idea es
conseguir ordenadores resistentes y multimedia con acceso a internet y
con un coste de menos de 100 euros por unidad. Serían producidos a gran
escala y los pedidos no serían inferiores a un millón de unidades. Los
comprarían los gobiernos, y también ellos serían los encargados de
distribuirlos. El mejor ejemplo es el Simputer,
desarrollado en el años 2001 por un científico indio, que se puso a la
venta el año pasado, aunque no se está vendiendo muy bien. 

Más información en CNN.

El proyecto “Niños en los periódicos” desveló que la tercera parte
de los
artículos de la prensa relacionados con la infancia tenían a los
pequeños como
víctimas. El estudio consistió en pedir a estudiantes de entre 10 y 12
años que leyesen los diarios locales durante una semana, recortando,
discutiendo y clasificando los artículos que hablaban de niños.
Participaron setenta clases de colegios de 24 países de los cinco
continentes. ¿El motivo?: Concienciar a los niños de la diversidad
infantil y averiguar lo que ellos pensaban de cómo les trataban los
periódicos.

El trabajo se hizo hace dos años, aunque se basó también en resultados
obtenidos en estudios previos realizados en el Reino Unido (1998) y en
Estados Unidos (1996), en una encuesta realizada en el 2002 y en cuatro
estudios llevados a cabo en Noruega/Suecia entre 1994 y 2000.

Los resultados fueron bastante decepcionantes. «Los niños son tan
diversos como sus homólogos los adultos y queda mucho por hacer hasta
que la prensa ofrezca algo de interés para los más pequeños», dijeron
los autores del estudio, Magne Raundalen,
directora de Investigación de Programas para Niños en el Centro para
Psicología de Crisis en Bergen, Noruega, y Jan Vincens Steen, director
de Periódicos en la Educación de la Asociación de los Medios de
Comunicación Noruegos
.

Por ejemplo, la mayoría de las veces, los niños aparecen sólo en
malas noticias. Esto no hizo mucha gracia a los participantes, que
sugirieron que las “malas noticias” deberían compensarse con más
ejemplos de mejoras en la vida de los niños. Se mostraron especialmente
molestos con las noticias relacionadas con las deficiencias en las
escuelas y en el material escolar. Otras sugerencias fueron:

— que se hable de temas de su vida cotidiana

— que se exprese de una forma que esté adaptada a su nivel de comprensión.

— que se incluyan páginas diarias y revistas mensuales para los niños

— más espacio de entretenimiento para los pequeños

— y más sobre «las muchas cosas buenas que los niños hacen a otros niños».

La clasificación final de las noticias quedó así:

Niños como víctimas: 31.03%

Niños en la escuela: 18.06%

Los niños son estupendos:  16.59%

Niños en política: 9.62% (Muchos niños se sintieron agradablemente
sorprendidos al comprobar que su bienestar era un asunto político).

Niños malhechores: 7.69% (Estaban encantados de que hubiese pocas
noticias sobre este asunto, pero se quejaron de que eran artículos muy
cortos en los que no se explicaban los hechos ni las causas).

Niños ayudando a otros: 4.42% (Esperaban mucha más presencia en este apartado. Se mostraron decepcionados).

Una de las cosas más relevantes, según los conductores del trabajo,
fue la empatía entre niños. Mostraban una gran felicidad cuando
encontraban alguna noticia sobre la mejoría en la vida de otro niño.

Otro dato curioso es que los artículos no suelen hablar de niñas y niños sino de “niños” en general.

Los niños disfrutaron de lo lindo con el proyecto y, según los
profesores, se formaron debates muy interesantes que enriquecieron el
aprendizaje (quizás se aprendió mucho más que en una clase normal). A
pesar de que supuso mucho esfuerzo, los estudiantes se
pusieron muy tristes cuando acabó la semana del estudio y tuvieron que
volver a su tarea rutinaria. Se sintieron motivados por el hecho de
verse a sí mismos reflejados en los periódicos, por observar cuál era
su papel en la sociedad de los adultos y por trabajar en grupo. Y muchos estudiantes expresaron su deseo para el futuro de estar
mejor informados para llegar a estar mejor preparados el día que les
toque votar.

World Association Newspaper