Ayer fuimos a una fiesta de cumpleaños en el Krazy Kidz
Funhouse. Los niños se lo pasaron de maravilla. En cuanto a nosotros,
las madres inglesas acabaron de nuevo en un lado del bar, juntas; la
española (sólo yo) y la francesa, en otro; y las latinoamericanas, en
otro. En total, debía haber unas 15 madres y sólo un padre. Duró dos
horas. Era un sótano sin luz natural, y los niños iban descalzos por un
suelo frío. Es uno de esos locales que hacen el agosto alquilando por
horas una zona de juegos con suelo blando  y donde dan a los niños
del cumpleaños un plato con un puñado de patatas fritas, un sandwich de
nocilla y un vaso de concentrado de algo.

Este es inglés. En el lavabo había un elaborado cartel plastificado
que decía: «Tiren panales y compressas al contanedor corraspondente».
Las dos animadoras, que apenas hablaban español, ponían cara de «¿Qué
estoy haciendo yo aquí?» y ni siquiera iban vestidas con algún uniforme
identificador. Una de ellas, la más joven, bailaba entre los niños
descalzos con zapatos de plataforma.

Las minibolsas-extra de ganchitos para los niños se cobraban a 20
céntimos la unidad, un detalle especialmente cutre, teniendo en cuenta
que las consumiciones de los padres las cobran a precio de terraza. ¿Se
arruinaría la empresa
por poner un barreño de ganchitos para los niños?

Antes de soplar el pastel, las animadoras preguntaron: ¿En qué
idioma queréis cantar Cumpleaños Feliz? Los ingleses gritaron: «¡¡¡¡En
español!!!» Los españoles no entendieron la pregunta, que se hizo en el
idioma que habla la mayoría y que no se enseña en el colegio.

Esto de los parques de juegos debe ser un buen negocio. Cualquier
agujero parece que les sirve, sólo necesitan unas atracciones
infantiles que quepan en la habitación y abrir la caja registradora.
Además, deben pagar muy poco a las animadoras. He visto más de una vez
el cartel de «¿Te gustan los niños? Ven a trabajar con nosotros». Debe
ser que o no le gusta los niños a casi nadie, o los de la empresa
piensan que no merece la pena pagarles un sueldo decente a quien se
ocupa de ellos.

Algo parecido piensa el gobierno español. Durante la fiesta me enteré de que en Francia hay todo tipo de
ayudas para la maternidad. Incluso existe una especie de pensión por haber
“trabajado” como madre durante toda una vida. En España, en cambio, dan
100 euros, y sólo a las madres trabajadoras. Da risa. Aquí, si una
madre se queda en casa a cuidar a sus hijos, ya sea porque quiere o
porque no tiene dinero para mandarlos a una guardería, pues se quedan
sin la limosna estatal.

Muchas parejas en crisis acuden a terapia matrimonial para intentar
salvar su relación, pero, según una investigación que publica hoy The New York Times,
de poco sirve. Dos años después de acabar la terapia, el 25% de las
parejas está peor que al principio, y cuatro años después, el 38% se ha
divorciado. Según los investigadores que han analizado la eficacia de
los distintos tratamientos, muchos de los métodos que se usan —como
enseñar a la pareja a comunicarse mejor y a escuchar más— aportan
algo de ayuda para un año, pero son insuficientes para zanjar los
problemas, que vuelven a surgir de forma inevitable con el
tiempo.  También auntan estos expertos que muchos terapeutas no
tiene capacidad para trabajar con parejas que tienen serios problemas.
Son incapaces de hacerles llegar a la raíz del conflicto y buscar una
solución. En lugar de eso, se dedican a hacer que el matrimonio hable
por turnos semana tras semana, sin poder adivinar cuándo acabará el
tratamiento, o les dicen que no hay nada que hacer y les empujan hacia
el divorcio.

Normalmente, este tipo de terapia se lleva a cabo por psicólogos,
psiquiatras y trabajadores sociales, y por terapeutas matrimoniales y
familiares. Consiste en una serie de técnicas de psicoterapia que
pretenden ayudar a las parejas a comprender y superar los problemas de
su relación.

En los últimos años, se han hecho muchos esfuerzos para encontrar la
forma de salvar matrimonios y han aumentado las relaciones duraderas.
Hay un experimento llamado terapia integradora de comportamiento para parejas
con la que el 67% de los matrimonios mejoran en dos años, según un
estudio que publicaba en noviembre la Asociacion para el Avance de la
Terapia de Comportamiento. En lugar de enseñar a las parejas a evitar o
solucionar las peleas, como hacen las terapias tradicionales, la
terapia integradora pretende lograr que las discursiones sean menos
dañinas, ayudando a las personas a aceptar sus diferencias. Esta
estrategia se basa en un reciente hallazgo: no se trata de ver si las
parejas se pelean sino de ver cómo lo hacen y si esas discursiones
pueden destruir la relación.

Educación matrimonial

Ya hay muchos terapeutas matrimoniales decepcionados con cualquiera de
estos métodos. Ahora dicen que es mucho mejor que la pareja acuda a un
programa de educación matrimonial a estar aireando sus problemas.
Porque, al fin y al cabo, estas terapias suelen consistir en que uno le
diga al otro por qué está arruinando su vida y son duras sesiones de
dolor y lágrimas.

Pero estos programas tampoco son la panacea. Según el Dr. John Gottman, profesor emérito de psicología de la Universidad de Washington y director del Instituto para la Investigación de la Relación
en Seattle, estos talleres resultaron insuficientes para muchas parejas
(20-30%) de su investigación con problemas serios, como infidelidad o
depresión, que sólo podían abordarse con la terapia clásica.

Gottman lleva más de dos décadas grabando en vídeo a parejas
felices e infelices, y analiza su comportamiento. Ha llegado a la
conclusión de que todas ellas pelean y de que las peleas casi nunca se
resuelven. Y la diferencia fundamental entre las parejas felices y las
infelices es la forma en que discuten: las parejas felices mantienen
discursiones con interacciones positivas, aunque sólo se trate de una
sonrisa o un toque de humor. Las infelices tienen argumentos
corrosivos, con críticas, gestos y palabras negativas y posturas a la
defensiva. Hasta la más feliz de las parejas puede sentirse asqueada
alguna vez, pero el doctor Gottman ha encontrado que si el ratio de
intercambios positivo a negativo es, por lo menos, de cinco a uno, la
relación se salva. Cuando baja de esa posición, este experto predice
con un 94% de certeza que la pareja se acabará divorciando.

………………

El artículo en el New York Times de hoy se titula: Married With Problems? Therapy May Not Help, de Susan Gilbert.

En casa, Emily era una niña perfectamente normal. Pero cuando estaba
con otras personas que no fuesen sus familiares más cercanos, no
pronunciaba ni una sola palabra. No lo hizo ni en el Jardín de
Infancia, ni en preescolar. No participaba en las actividades de clase,
ni siquiera en la solitaria tarea de pintar. Y cuando iba al pediatra,
jamás miraba a los ojos a las enfermeras o al médico. Y salía corriendo
de los columpios si se acercaba otro niño. Los maestros no sabían qué
hacer con ella. Su madre preguntó a algunos expertos hasta que un día alguien le dijo que podía tratarse de mutismo selectivo.

Hace 15 años, a esta alteración se le llamaba mutismo electivo. El
silencio de estos niños era considerado intencionado y manipulador, y
en los tratados de psiquiatría de esa época se les describía como niños
testarudos que se niegan a hablar sólo por llevar la contraria. Otra
creencia popular era que este estado era estrés post-traumático, y que
estos pequeños guardaban el secreto de algo terrible que les había
ocurrido.

La terminología se cambió por mutismo selectivo en la cuarta edición del manual de diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría.

La mayoría de investigadores cree ahora que el mutismo selectivo se
debe más al temperamento que a las influencias ambientales. Hasta hace
poco, se creía que era extremadamente raro, y que afectaba a un niño de
cada 1000. Pero un estudio publicado en el 2002 en el Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry afirmaba que eran 7 de cada 1000. Es decir, el doble que el autismo.

Los expertos creen que el mutismo selectivo podría tener algo que
ver con las muchas caras de la ansiedad social, desde el miedo a comer
en público a la agorafobia, pero todavía se sabe muy poco al respecto
y, lo que es peor, pasa muy inadvertido. Los padres de los niños que lo
sufren suelen recibir consejos del tipo: «Hay muchos niños tímidos, lo
superará», como fue el caso de Emily.

Pero los profesores seguían llamando a
su madre. Le decían que no participaba en nada en clase, que
simplemente se sentaba y se ponía a leer un libro. Y lo curioso de estos
niños es que permanecen callados aunque su silencio provoque vergüenza,
ostracismo e incluso castigos. «Se convierten en niños que evitan las interacciones sociales», dijo al New York Times la doctora Elisa Shipon-Blum
de Filadelfia, que ha tratado a cientos de niños con esta alteración.
«No saben cómo relacionarse. Aprenden a evitar mirar a los ojos.
Aprenden a girar la cabeza. Aprenden a no comunicarse».

Los expertos dicen que puede que estos pequeños estén en un estado
de alerta psicológica porque tienen la sensación, real o imaginaria, de
que están en peligro. Algunos psiquiatras recomiendan medicarles.
Muchos casos han sido mejorados con Prozac, y otros antidepresivos de
la clase de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.
Pero estos fármacos no benefician a todo el mundo. Emily empezó a tomarlos y
al cabo de unas semanas hablaba. Pero también tuvo problemas de
comportamiento que desaparecieron cuando se retiró el medicamento.

Han funcionado con éxito las terapias cognitivas y de
comportamiento, que consisten en ir exponiendo gradualmente al niño a
las situaciones que le dan miedo. Estas terapias son duras y requieren
que al menos uno de los padres se involucre al máximo. Hay que
suavizarles en camino hacia el exterior.

Los pediatras suelen decir a los padres de estos niños frases de
ánimo como “Lo superará”, pero no es muy realista. Si un niño todavía
tiene ese comportamiento a los siete años, quiere decir que es bastante
grave, y que podría durar para toda la vida. Sue Newman-Mercado tiene
dos mellizas de 23 años con esta alteración. Y junto a Carolyn Miller
crearon la Fundación de Mutismo Selectivo hace más de una década. / Fuente: New York Times (12 abril 2005)

……………

En el web del Grupo de Mutismo Selectivo hay interesantes documentos en PDF (en español) para informar a pediatras y a profesores, entre otros, sobre esta alteración.

Hoy estaba en la playa el payaso-equilibrista que cada año ata una
cuerda a dos palmeras y divierte a los pequeños haciendo malabarismos
sobre ella. Tenía a un grupo de niños ingleses riéndole las gracias.
Uno español, de unos siete años, saltó del paseo a la arena para ver de
cerca el espectáculo. Su padre empezó a gritar su nombre para que
volviera con ellos y continuase paseando. «¡ANTONIO! ¡ANTONIO!
¡ANTONIO!… », gritaba con tono de reproche. El niño vacilaba. Y el
equilibrista, que chapurrea el español, acabó
imitando al padre, con guasa: «¡Antonio! ¡Antonio!», hasta que el
pequeño se marchó
corriendo.

Me entró curiosidad por la familia paseante. Era muy española, en contraste con los ingleses de esta zona:
llevaban ropa bastante oscura y más de la que hacía falta, y caminaban
con paso solemne. También les acompañaba una niña de unos 11 o 12 años
que iba vestida de color pistacho de los pies a la cabeza. Se agachó
para arreglarse el lazo de la manoletina. La madre, que iba hablando
animosamente con otra persona, no la vio y chocó con ella. La cara
sonriente de la madre se transformó en otra de asco. Se acercó a la
niña, cerró el puño, hizo un gesto como de golpearle en la cabeza, y
leí en sus labios: ¡IMBÉCIL!

Estremecedor.

Por esta zona de la costa vienen bastantes familias de ese tipo, de
las que huelen a dinero y a rancio. Abundan las de Madrid, aunque también vienen de Valencia o del mismo pueblo. En verano,
en cuanto empiezan las vacaciones de los niños, se multiplican. Los
columpios se llenan de niñas con enormes lazos de raso en el pelo, como
si llegasen de un viaje en el tiempo.  Muchas de estas familias veraneantes se traen a la chica,
como la llaman, casi siempre sudamericana, para que pase todo el tiempo
de vacaciones con los niños mientras los padres se divierten en una
terraza bien alejada.

Cada vez son más
los pequeños que no practican ningún deporte y que comen alimentos
pocos saludables. En Estados Unidos, ya hay un 20% de niños obesos, y han decidido ponerse ‘manos a la obra’ para intentar
paliarlo. Para ello, no han dudado en servirse de uno de los programas
de mayor audiencia infantil: Barrio Sésamo. Durante la próxima temporada del programa, que se
estrena la semana que viene en Estados Unidos, Triki, el popular monstruo de las galletas, no sólo comerá cookies,
sino que aprenderá a comer frutas y verduras y, sobre todo, a saber que
los alimentos como, por ejemplo, las galletas no se deben comer a todas
horas.

La idea del programa consiste en que cada episodio
incluya recomendaciones sobre los hábitos alimenticios, la higiene de
los pequeños y la práctica de ejercicio. Estos consejos serán
impartidos por personajes de la serie como ‘Triki’ (el monstruo de las
galletas) y personajes reales y muy conocidos como, por ejemplo, la ex
primera dama Hillary Clinton o la cantante Alicia Keys, que enseñarán a
los muñecos a realizar ejercicio.

No es la primera vez que Barrio Sésamo
incluye asuntos de tipo social en sus programas. En el año 2002
introdujo, en el formato para sudáfrica, un muñeco seropositivo; y en
Oriente Medio personajes que unían a palestinos e israelitas. / Fuente: web de ¡HOLA!

Prenzlauer Berg es el barrio de Berlín más cool
—como el Notting Hill de Londres o el East Village de Nueva York— y
entre las actividades más a la última moda impera el tener hijos.
Madres jóvenes con trajes elegantes charlan en las terrazas de los
cafés mientras sus pequeños juegan en el parque. Por esa área, que
pertenecía a la antigua Alemania del Este, los restaurantes de moda
tienen zonas infantiles para atraer a los clientes y proliferan los
jardines de infancia, parques, jugueterías,… incluso en los kioskos
de prensa se venden pañales. Frente a la bajada generalizada de la
natalidad en Alemania, el Prenzlauer Berg presume de un delicioso clima
infantil. En los últimos ocho años, el número de menores de tres años
se ha multiplicado por tres. Según un artículo del DW-World, estas áreas «también cuentan con
excelentes instalaciones para el cuidado infantil que fueron
construidas bajo el régimen comunista de Alemania Oriental, cuando
muchas madres trabajaban».

La tasa de natalidad de Alemania de hoy es la mitad de lo que fue hace
40 años. Y el 44% de los alemanes entrevistados por los prestigiosos
institutos Forsa y Allensbach han confesado que están felices sin niños y que piensan seguir sin ellos.

Después de la caída del Muro de Berlín, la gente aplazaba los planes de
tener niños por la incertidumbre económica y social. Pero los
alquileres de barrios como el Prenzlauer Berg, Mitte y Friedrichshain
eran baratos y se llenaron de gente joven. Eran edificios con fachadas
viejas, en los que se instalaron los clubs más underground y los bares más grunge. Se convirtieron en las áreas de moda.

«Nos dimos cuenta de que en Prenzlauer Berg hay más
mujeres en edad fértil que en la mayor parte de la ciudad», dijo recientemente a Der Spiegel
Steffen Kroehnert, un investigador del Instituto para la Población y el
Desarrollo
de Berlín. Las madres de hoy de ese barrio se instalaron en
él cuando eran jóvenes de 20 años. «Lo curioso es que cada mujer tiene
sólo un hijo, no dos o más», dijo Kroehnert. En Alemania, las mujeres
están teniendo una media de 1,37 niños. En Berlín, 1,2. En Prenzlauer
Berg, sólo 1.0. Y hace falta un 2.1 sólo para mantener la población
constante.

¿Por qué los alemanes no están teniendo hijos?, pregunta el Spiegel.
Apunta que hay una zona rural -Cloppenburg-, anclada en el siglo XIX,
en la que las mujeres dejan pronto la escuela, se casan jóvenes y
tienen más hijos que en el resto de Alemania. Y otro dato: el 40-45% de
las mujeres con estudios universitarios no tiene hijos. Así que la
fórmula milagrosa para la fertilidad, según Karsten Jank, un experto en
demografía, debe ser: «no tengas estudios, cásate pronto y vive en una
granja».

En Alemania, donde muchos piensan que las madres deberían cuidar de sus
pequeños hasta los tres años, hay una palabra despectiva para referirse a las que
no lo hacen: Rabenmutters,
algo así como madres poco atentas, poco naturales, crueles. Quizás muchas
sienten toda esta presión y deciden no tener ninguno antes de ser malas
madres, concluye el Spiegel.

……………….

Informe del Consejo Europeo de Urbanistas sobre la renovación de la zona de
Prenzlauer Berg.
«Prenzlauer Berg es la única área de Alemania dentro de una ciudad que
registra un aumento de la natalidad. Las familias estan volviendo al
vecindario, y los que diseñan las ciudades tienen que hacerles sentir
que han tomado la mejor decisión». El plan de renovación urbano para
hacer esta zona más adaptable a los niños y jóvenes se llama: La ciudad es también para los niños.

(Ver más grande)

Leonardo da Vinci nació un día como hoy, hace 553 años, como hijo
ilegítimo. Los primeros tres años de su vida los pasó con su madre,
Caterina, y después se fue a vivir con su padre, Ser Piero, que era
notario, se casó con otra y no tuvo más hijos. Pero se cree que el
pequeño pasó la mayor parte de su infancia con un tío granjero,
Francesco, y que estaba todo el tiempo en el campo, observando la
naturaleza y puede que dibujándola. Leonardo se sintió rechazado por
sus padres.  Las clases sociales más altas del quatrocento solían
ignorar la ilegitimidad de los hijos y permitían que los bastardos
heredaran la fortuna y el poder del padre, pero no era igual en las
clases medias, como era el caso del notario. En cuanto a Caterina, se
casó con otro hombre y tuvo hijos legítimos a los que prestó más
atención que al genio.

Como no se esperaba de él que fuese notario, pudo elegir con
libertad aquello que le apetecía hacer: dibujar. El notario se preocupó
de que recibiera educación elemental y Leonardo se ocupó de aprender
por sí mismo todo aquello que le interesaba, comenzando así su
imparable carrera de autodidacta. Su nombre completo era Leonardo di
ser Piero da Vinci, aunque siempre firmaba Leonardo o «Io,
Leonardo».

            

Cada año, el diario El Mundo saca una lista de Los mejores 100 colegios privados de España. Lo llaman: La educación a examen.
Me pregunto si alguien se habrá parado a pensar en de quién estamos
hablando. Es decir, quiénes son los que están realizando ese examen a
los colegios y decidiendo si son buenos, aceptables o malos. No se
trata de un equipo de investigadores, ni de inspectores de enseñanza,
ni de profesores, ni siquiera de padres. Son periodistas, y el resultado, además,
se basa
en una encuesta.

Lo más curioso, es que los centros aprovechan ese estudio para citarlo
en su web como si fuese la mayor garantía de calidad. Algunos
ejemplos: 

Colegio Alaste, en Logroño.
«Alcaste ha sido seleccionado, por quinto año consecutivo, por el
Diario El Mundo, en su publicación del martes 30 de marzo de 2004, como
uno de los cien mejores colegios privados de España, ocupando el
decimotercer puesto en la clasificación final. Alcaste obtuvo una
puntuación de 86/100 en esta rigurosa selección.»

Lady Elizabeth School, de Jávea, Alicante:
«During the past four academic years The Lady Elizabeth School has been
placed in the top 100 private schools in Spain from a total of 5814
schools in a survey conducted by  El Mundo newspaper.  In
2004 the School was placed in the top 18 non-Spanish private
schools.  This is particularly impressive as the criteria for
inclusion covered areas that should be of interest to pupils and
parents alike, involving in the main; educational standards,
staff/pupil ratios, resources, teachers’ qualifications and experience,
examination results, languages on offer, provision of transport and
catering facilities.»

Colegio Ausias March, de Valencia, en su flamante portada, como información destacada:
«Mejor centro Privado de la Comunidad Valenciana durante cuatro años consecutivos según el Periódico El Mundo.»

¿Es esta la única información que tenemos para conocer la calidad de las escuelas?
Malaprensa hacía referencia a alguno de estos “estudios” de El Mundo.


Nota: Gracias, Wonka.
Malaprensa habló de Los 100 mejores colegios de El Mundo en
¿Será buena o mala prensa? 
Es una lástima que nadie haya contestado a su petición final: «Me
gustaría saber si alguien tiene más información sobre todo este
asunto, quizá porque trabaje en alguno de estos colegios, y sepa cómo
se ha obtenido la información. O porque conozca dos o tres centros de
la lista y tenga motivos serios para dudar de las puntuaciones
recibidas.»

En Alemania la enseñanza
privada confesional no tiene una gran importancia numérica ya que puede
representar un escaso 6%, aunque una parte importante de las escuelas
públicas tienen la categoría de escuela confesional o ínter
confesional. No obstante existe una legislación muy favorable para el
desarrollo de la enseñanza confesional, sin embargo la creación de un
establecimiento privado de enseñanza está vinculado a la idea de
necesidades escolares.  Existe una asignatura de religión
cristiana en los centros públicos, de libre elección, y una asignatura
alternativa de “ética” para el resto de alumnos. El derecho a recibir
subvenciones de las escuelas privadas no está recogido en la
Constitución no obstante se recoge en la legislación de los distintos
Lander y existen diferencias notables en su tratamiento. Si la escuela
es declarada de utilidad pública en ese caso puede solicitar
subvenciones que normalmente se refieren a gastos de funcionamiento y
parcialmente del personal enseñante.

En Austria el sistema es
similar al alemán ya que existe una enseñanza gerenciada por las
iglesias que tienen categoría de corporación pública confesional 
y la enseñanza privada propiamente dicha-denominada alternativa, que
también recibe una subvención del Gobierno Federal. Esta enseñanza
privada puede significar un 10% de la población escolarizada en el
segundo grado. Existe una asignatura de religión cristiana obligatoria
para los niños y jóvenes cristianos, pagada íntegramente por el Estado,
no existe ninguna asignatura alternativa.

En Bélgica la posibilidad de
crear establecimientos privados educativos esta recogido en el articulo
7 de la Constitución. Existe un régimen de subvenciones muy generosas
ya que se subvenciona prácticamente todos los gastos de los
establecimientos privados que se acojan al sistema subvencionado. La
enseñanza privada subvencionada puede alcanzar en el primer grado al
56% de los niños escolarizados y cerca del 67% en el segundo grado.
Existe una asignatura de religión confesional pagada por le Gobierno
así como una asignatura de humanismo laico, también pagada por le
Estado.

En Dinamarca el principio de la
libertad de enseñanza ya esta inscrito en la Constitución de 1849.
Aproximadamente un 10% de los escolares de primer grado están
escolarizados en colegios privados confesionales y un 16% del segundo
grado. Los colegios privados están subvencionados generosamente y se
refieren a los gastos del profesorado y gastos corrientes y de
infraestructuras. Existe una asignatura de religión confesional de
libre asistencia.

En España, el principio de
libertad de enseñanza se inscribe en la constitución y en las leyes
educativas. Los centros privados concertados con el Estado reciben
subvenciones de aproximadamente el 100% de los gastos escolares. El 38
% de los niños escolarizados en primer grado lo están en colegios
privados subvencionados, la mayoría católicos, aproximadamente el 37%
de los escolares de segundo grado. Existe una asignatura de religión
católica de libre elección  sufragada por el Estado  una
asignatura “alternativa”   también sufragada por el Estado.

En Finlandia existe la
posibilidad de crear centros privados de enseñanza de acuerdo a las
leyes, no obstante la enseñanza privada en Finlandia es muy poco
significativa, 1% de los alumnos de primer gado y aproximadamente un 4%
de los alumnos del segundo grado. Las subvenciones son escasas y en el
nivel máximo alcanzan hasta el 50% de los gastos de escolarización.
Existe una asignatura de religión confesional de libre elección y una
asignatura de ética como “alternativa”.

En Francia, aunque se ha visto
en detalle en este estudio, decir que  existe la posibilidad de
creación de centros docentes derivado de principios establecidos en las
leyes y un régimen de subvención muy genero a los centros
sometidos  a contrato con el gobierno. Aproximadamente un 17% de
los niños escolarizados en primer grado lo están en centros privados
católicos y un 23% en el segundo grado. No existe una signatura de
religión en el sistema educativo.

En Grecia el principio de
creación de centros escolares está previsto en la Constitución de 1975
aunque el Ministerio de Educación tiene amplias prerrogativas para su
autorización. No existe un régimen de subvenciones de las escuelas
privadas en los que se encuadran el 5% de los escolares griegos. No
existe una asignatura de religión en los colegios.

En Irlanda, históricamente, el
Estado ha sido subsidiario de un sistema escolar confesional y solo en
los últimos años el Estado esta comenzado a abrir colegios públicos. Es
decir, que prácticamente el 100% de los niños irlandeses han estudiado
en colegios católicos subvencionados por el Estado, estos colegios
tiene la categoría de colegios nacionales y lo mismo sucede con el 70%
de los escolares de la segunda enseñanza- Existe un asignatura de
religión en los colegios de carácter voluntario.

En Italia siempre ha existido
la posibilidad de creación de centros docentes aunque solo
recientemente se han promulgado leyes que regulan las subvenciones
escolares de forma muy amplia. Aproximadamente el 8% de los escolares
están escolarizados en colegios católicos. Existe una asignatura de
religión católica de carácter voluntario en las escuelas.

En Luxemburgo la libertad de
enseñanza, como principio, se deriva de las leyes y no de disposiciones
constitucionales. El nivel de centros privados confesionales es mínimo
ya que solo el 1% de los escolares de primer grado asisten a centros
privados y un 6% en el segundo grado y existe una subvención parcial de
los mismos. Existe una asignatura de religión confesional y otra
asignatura de moral laica.

En Holanda la Constitución de
1848 ya garantizaba la libertad de enseñanza y la creación de centros
docentes. El 63 % de los escolares de primer grado están inscritos en
colegios privados, la mayoría subvencionados y la mayoría confesionales
y el 69% para el caso de los escolares de segundo grado. No existe una
asignatura de religión confesional en los colegios públicos.

En Portugal la influencia de la
enseñanza privada es pequeña; aproximadamente el 9% de los
escolarizados tanto en primer grado como en la secundaria. El principio
de libertad de enseñanza como tal no esta inscrito en la Constitución.
La subvención de colegios privados esta en función del contrato de
asociación que acuerden con el Estado. Los escolarizados de primer o
segundo grado pueden optar por una asignatura de religión confesional o
una asignatura de “formación personal y social”, ambas sufragadas por
el Estado.

En el Reino Unido existe una
total libertad de creación de centros docentes y la influencia de la
enseñanza privada –mayoritariamente confesional- es importante
aproximadamente un 30% en el primer grado y un 30% en el segundo grado
con una subvención casi total de la misma. No existe, en los colegios
públicos, ninguna asignatura de religión confesional.  

En Suecia la importancia de
la  enseñanza privada es pequeña, casi residual, aunque
recientemente se ha instaurado un sistema de cheque escolar; con todo
la enseñanza privada no llega al 2% de los escolarizados; Existe la
posibilidad de acceder a una asignatura de religión confesional en los
colegios públicos.

Fragmento extraido de Laicismo y sistemas educativos en Europa: ¿Una Europa laica?, un artículo de Antonio Gomez Movellán, autor de La Iglesia católica y otras religiones en la España de hoy. VOSA, 1999, y miembro de la directiva de Europa Laica.

Informe del Ministerio de Educación y Ciencia de Datos básicos de la Educación en España en el curso 2004-2005 (PDF).