Esta tarde ha estado Angela Rodicio contestando a las preguntas de los lectores en uno de los Encuentros Digitales
de El Mundo. Por el tiempo o por la discreción, le han pasado sólo 39.
De mi bombardeo personal, han colado seis. No le gusta que la
entrevisten porque considera que ella es la periodista y no ha de ser
la entrevistada, pero la presentación de su libro lo merece. Hoy nos hemos enterado de que se crió con su abuela,
de quién ha cogido el apellido, y a la que le decía, desde los cinco
años, que quería ser «la periodista Angela Rodicio». Siempre ha pensado
que acabaría dedicándose a la enseñanza. Este año lo ha probado y le ha
encantado la experiencia. No tiene página web, ni carnet de conducir, y
hoy ha sido el primer chat de esta mujer nacida en 1963 en San
Cristóbal de Regodeigón, Ourense. Se ha pasado 15 años entre
bombardeos, muy lejos de los centros comerciales en los que el mundo se
refugia para olvidar los problemas de la Humanidad. En todos estos
años, ha comprado montones de libros antiguos en Bagdad que espera que
algún día acaben en una biblioteca pública. 

Macarena Montesinos, diputada del PP, ha criticado
que en el espacio de “Los Lunnis”
se haya llegado a emitir la boda de una pareja homosexual. Dice que se
está usando la programación infantil para «lanzar los mensajes del
PSOE», y añade
que un día de estos se podrá llegar a oír en boca de algunos
de sus personajes frases como: «qué maravilloso es vivir en pisos de 60
metros cuadrados». La directora de RTVE, Carmen Caffarel, acusó a Montesinos de descalificarla continuamente, así como de «
mentir si es preciso», y le espetó que «no deje que le escriban el guión
(en sus intervenciones) los que inspiran los confidenciales de la
extrema derecha». Otro diputado del PP, Javier Gómez, hablando de que
la audiencia de TVE a caído en los últimos meses, le dijo a Caffarel
que padece de «ineptitud crónica» por no haber sido capaz en su gestión
de subir la audiencia.

Me pregunto, ¿qué diferencia hay entre estas charlas políticas y programas como Tómbola o Salsa Rosa?
Parece que todos persiguen la misma meta: machacar al contrario. Ser
constructivo, positivo, autocrítico y, de paso, con un poco de sentido
del humor, no está en sus planes.


«Los conquistadores partieron
hacia América surcando los mares del Atlántico: el Adriático, el Egeo y
el Tetánico. Una vez allí, se encontraron con la feroz resistencia de
los hincas, que estaban en Mégico, concretamente en Matelupichu. Sin
embargo, finalmente la conquista de México fue realizada por dos
extremeños: Menéndez y Pelayo.»

Es sólo un ejemplo de la lista de sandeces que recoge un libro publicado por la editorial pariente del diario  El Mundo, La Esfera de los Libros, y titulado Historia de España contada por estudiantes. Supuestamente, son citas reales y han sido recogidas por un profesor, Julio Reboredo Pazos, y un periodista Javier Serrano Palacio,
que debió transcribir esas notas tan graciosas que ponen a los alumnos
(¿serán los de Reboredo?) a la altura del betún. Y encima se vende:
cuesta 16 euros.

Dos más:

«Culturalmente, Grecia es la cuna de algunos de los más relevantes
filósofos de la historia de la humanidad. Destacan Sócrates, que fue
condenado a muerte por los socialdemócratas; Aristóteles, que de tanto
pensar inventó la filosofía; y Platón, que fue discípulo de Aristóteles
y estudió en los jesuitas.»

«Los partidos que estaban encontra de Franco eran: UCD, los Grapo que
eran una banda armada que se formó para luchar contra el régimen
franquista, estos tenían sus propios ideales, los catalanistas
(ejercían en Barcelona) el Partido Galleguista, y como no la ETA,
partido que se fundó en el año 1959 y que en la actualidad aún sigue
haciendo de las suyas.»

Joanne Kathleen Rowling ha vendido más de 270 millones de libros
sobre las aventuras de Harry Potter en 62 idiomas. Todo eso le ha
proporcionado una fortuna de unos 700 millones de euros. Dicen que la
única extravagancia que se ha permitido es comprarse un
diamante aguamarina, que, según ella, simboliza su éxito. Ahora está a punto
de acabar el séptimo y último libro de la vida del famoso niño mago y
se plantea un futuro escribiendo novelas policíacas para
adultos, que es lo que más le gusta, según publicaba el domingo el Sunday Times.

Rowling nació en 31 de julio de 1965 en Chipping Sodbury, Inglaterra, y lo que le apasionaba desde muy pequeña era escribir. Rabbit (Conejo)
fue el título que eligió para su primera obra, escrita a los seis años.
Sus padres la animaron a estudiar idiomas. Estudió francés y alemán y
trabajó como profesora de francés. Y, en los ratos libres, escribía.

Empezó el primer Harry Potter
en 1990 y lo acabó en 1995. Lo llevó a varias editoriales, pero todas
lo rechazaron, hasta que Bloomsbury lo aceptó. Tiene una hija de 10
años, Jessica, que es su mayor fan.

Los de la foto son Mary Kay Letourneau (43 años) y Vili Fualaau
(22). Ella era su maestra cuando él tenía 12 años. Él era uno de sus alumnos de
segundo grado. Se enamoraron y ella quedó embarazada. La acusaron de
violación técnica (statutory rape) a un menor y la condenaron a siete años de cárcel. La dejaron
en libertad a cambio de no volver a acercarse a él, pero lo hizo, y
volvió a quedarse embarazada. Y volvió  a la cárcel. La primera niña, Georgia, ahora
tiene siete años. La segunda, Audrey, tiene ocho.
Las niñas fueron criadas por la abuela materna mientras la madre estaba
en la cárcel y el padre recorría Europa promocionando el libro sobre su
atormentada historia de amor. La semana pasada, se casaron en una
bodega de Woodinville, al norte de Seattle (EEUU). Parece un guión.

Como curiosidad, aquí
hay una tabla con las edades de consentimiento para la actividad sexual
en los distintos países. España tiene la segunda más baja: 13 años,
junto a países como Korea del Sur o Nigeria. En México, por ejemplo, la
edad mínima es 12. En Francia, 15. En Inglaterra, Escocia y Gales, 16. Y en la mayoría de lugares está entre los 16 y
los 18 años.

Angela Rodicio, la que fue corresponsal de TVE en Jerusalén, es una de las pocas profesionales del periodismo de
este país que merece un gran respeto. Sin embargo, la echaron de forma
improcedente
de TVE hace un año, acusándola de malversación de fondos.
Era una excusa como otra para quitársela de en medio. En estos meses,
ha escrito un libro con la misma claridad y lucidez que empleaba para
sus crónicas, y en él  pone a todos sus excompañeros en su sitio,
desde Alfredo Urdaci, Alfonso Rojo o Arturo Pérez Reverte hasta Federico Jiménez Losantos, entre otros. En Periodista Digital (cuyo nuevo director es Alfonso Rojo) dicen que es una venganza. De ahí el título que han elegido: «La venganza de la niña
Rodicio». Puede que Rojo esté preparando algo parecido después de que a
él también le despidieran de El Mundo, a pesar de ser uno de los
fundadores.

El libro de Rodicio se titula Acabar con el personaje.
Los fragmentos que se avanzan en Periodista Digital son una delicia,
sobre todo si se ha vivido dentro de una empresa periodística y se ha
comprobado que todo lo que dice Ángela es más de lo mismo. Nepotismo,
incompetencia, servilismo, abuso de poder, intereses oscuros,
prepotencia, … El libro es todo un ejercicio de coraje y una lección
de puro periodismo. Pero habrá quien diga que es una pataleta llena de
mentiras, como siempre ocurre. Urdaci, «el gran odiado», parece que ha
sido el primero.

Lo del título es porque Arturo Pérez Reverte se hartó de llamarla
«niña Rodicio» de forma despectiva. Incluso lo hizo en su libro Territorio Comanche. A muchos machistas les gusta llamar
«niña» a sus compañeras de trabajo.

Personalmente, a mi me parecía niña en el mejor sentido de la
palabra. Sus relatos desde cualquier conflicto bélico me hacían prestar
más atención a la pantalla. Angela era como un imán. Su voz desprendía
sensatez, implicación, conocimiento, sinceridad. Lo hacía bien.

«Cuando estudiaba, mis amigos me decían que me dedicara a escribir para
periódicos, sobre cosas de cultura, porque era muy puntillosa y me iban
esos temas. Es más, me comentaban que no me veían en una vida dura,
porque pensaban que yo era muy fina, pero ahora son ellos los que viven
en despachos estupendos, y yo quien se busca la vida y duerme en
jergones», dijo en una entrevista para la revista Consumer. «Estalló la Guerra del Golfo y tuve la oportunidad de ir
allí, y por el camino fui descubriendo que podía mantener la calma en
los momentos más duros, que soy lúcida cuando la gente se vuelve muy
confusa, que afronto situaciones y problemas con la mente fría».

Es el pan de cada día que los compañeros de trabajo —sobre todo en
periodismo— no se lleven bien con una compañera que se prepara a fondo y que
prefiere estar sola a pasar las horas dentro del hotel con un grupo de
mastuerzos. Así que, en el trato personal, la tachaban de diva.
Pérez Reverte escribió que «trabajar con ella era igualito que hacerlo
con Ava Gadner». Pero, en el profesional, todo eran halagos. Un cámara
con el que trabajó dijo de ella: «Es lista, inteligente y brillante, y
se mueve mucho y muy bien. No hay
nadie en televisión que sepa más que ella de Oriente próximo».

Y un colega de otro medio: «Es una mujer muy valiente, tiene muchos recursos y se estudia muy a
fondo los temas. Se relaciona bastante con la gente de los sitios donde
va, camina por las calles, prueba la comida local… Teniendo en cuenta
la de periodistas de hoteles que hay, en este sentido es admirable».

«Voy a la compra un par de veces al mes, si me acuerdo, ya que la vida
doméstica la solventas a salto de mata. Me levanto por la mañana, leo
la prensa, veo los canales internacionales para saber cómo está el
mundo, cómo va la cosa. Echo un vistazo a las flores. Leo. Yo leo
muchísimo, es fundamental para hacer este trabajo. Después me voy
acercando a la corresponsalía y en el camino aprovecho para hablar con
la gente de la calle, las personas de mi ciudad», dijo Ángela para Consumer.

Sólo espero que se le reconozca el mérito, y que en este país todos los
jóvenes que quieran ser periodistas dejen de lado un rato el libro de
estilo de El País, o similar, y se centren en el libro de Angela
Rodicio. En ese texto aprenderán mucho más.

En España, se confunde el estar en el lugar de trabajo con estar
trabajando. No sabemos apreciar el valor del tiempo, ni el nuestro ni
el de los demás. Si acabas tus tareas pronto, como mínimo tienes que
quedarte hasta que el reloj marque la hora de fichar, aunque lo normal
es quedarse mucho más, ya sea por el jefe, que todavía no ha
vuelto de la comida de negocios, por ganar puntos para el ascenso, o
porque alguien tiene que sacar el trabajo adelante y crees que ese eres tú. Mientras tanto, tus hijos esperan
durante horas a que salgas de tu equivocada rutina diaria. Solos. 

Curiosamente, esa costumbre no se traduce en una mayor
productividad, sino todo lo contrario. Hay estudios que demuestran
que España es uno de los países de la Unión Europea con jornadas
laborales más largas y con una productividad más pobre. Si la media de
Europa es 100, la productividad de España se encuentra en el
83,8. Francia está en el 123, Bélgica en el 120 y Holanda en el 114,
aunque sus jornadas laborales son más cortas. Estos datos salen del Libro Verde sobre la racionalización de los horarios españoles y su normalización con los demás países de la Unión Europea, presentado ayer. Se trata de un proyecto que inició la Fundación Independiente en el año 2002 y en el que ha participado una Comisión Nacional formada por 70 instituciones de toda índole.

Su presidente, Ignacio Buqueras, quiere poner a España en hora, y
piensa que lo logrará para el 2010. Igual que nos igualamos al resto
con el euro, también tenemos que hacerlo con los horarios. Buqueras
dice que los españoles viven «excesivamente colgados del reloj»; que
les falta tiempo para «integrarse en la sociedad civil» y para
conciliar su vida personal, familiar y laboral, según publicaba ayer El Periódico de Catalunya.

La mujer es la que sale peor parada con los horarios maratonianos actuales. Por
eso suelen ser ellas las que hacen los cambios. «En IBM, que está presidida por una mujer, tienen flexibilidad de
horarios y jornada continua, y está prohibido convocar reuniones
después de las 15:00 porque a las 16:00 o a las 17:00 todo el mundo debería
estar ya fuera de la empresa.
Las grandes compañías nos escuchan, pero las pequeñas también. Muchas
PYMES creadas por mujeres se han marcado el objetivo de ser
competitivas con una jornada laboral que acabe a las 16 h», según dijo Buqueras a Laboris.net.

Las empresas no deberían enorgullecerse de tener a trabajadores
trabajando 9 o 10 horas diarias. «Es más, la empresa debería considerar
a ese tipo de empleado de forma negativa, porque define a alguien que
no sabe valorar su tiempo, que no tiene en cuenta a la familia y a la
formación personal», dice.

No se trataría de una constumbre desconocida para este país. Hasta
los años 30 nuestros horarios eran similares a los de Europa. Luego
llegaron los almuerzos largos, que tras la época de hambre eran
considerados como un signo de riqueza. El pluriempleo, por otro lado,
hizo que las jornadas de trabajo empezaran a prolongarse
indefinidamente. «La rutina ha hecho el resto hasta el punto de que a
algunas personas les parece normal trabajar hasta tan tarde y no se dan
cuenta de que es absurdo hasta que no reflexionan sobre ello», explica
este experto.

En Cataluña —como les ocurrió a Los Tracios
y a tantos otros—, se vivieron épocas históricas en las que los
colonizadores (o dictadores) impusieron su lengua sobre el catalán y su
cultura sobre la catalana, sobre todo en los colegios. Desde hace 30 años, se intenta a toda costa
recuperar el tiempo perdido.  Al principio, se iba poco a poco. En
la Facultad, por ejemplo, podías elegir las clases en catalán o en
castellano. Pero ahora el panorama
lingüístico ha dado un giro importante, tanto, que no existe ni una
sola
escuela, ni pública ni privada, donde se pueda estudiar en castellano.
Y si hay alguna que se atreve, debe ser a espaldas de la nuevas Oficinas de Garantía Lingüística
de la Generalitat de Catalunya, que se ocupan de lo que su propio
nombre indica: garantizar el uso del catalán.

La política de inmersión lingüística ya logrado la primera generación de
alumnos que han estudiado todas las materias en catalán. Esa generación
es la que Arcadi Espada llamaba, en una de las entrevistas on-line de El
País
, «los hijos de las madres que tanto amé», cuando contestaba a la
pregunta ¿De dónde han salido los votantes de ERC?

Recientemente, Ferràn Monegal
invitó a su programa de la Televisión de Barcelona a Josep Lluís Carod-Rovira,
licenciado en filología catalana, entre otras cosas. Le preguntó si era
consciente de que estaba fomentando sentimientos muy poco sanos entre los
adolescentes (muchos de ellos no quieren ni oír hablar de España y se
refieren a ella como l’opressor).
Carod respondió que no era asunto suyo; que él tenía amigos en Sevilla, por ejemplo, y
no tenía inconveniente en viajar allá de vez en cuando.

En el web de las Oficinas de Garantía Lingüística reza lo siguiente (y a mi me parece contradictorio):

«El català és la llengua pròpia de l’ensenyament. Les llengües
catalana i castellana han de ser ensenyades a tots els nivells de
l’ensenyament no universitari de Catalunya, de manera que tots els
infants han de poder utilitzar correctament les dues llengües oficials
al final de l’educació obligatòria. »

(El catalán es la lengua propia de la enseñanza. Las lenguas catalana y
castellana han de enseñarse en todos los niveles de enseñanza no
universitaria de Cataluña, de manera que todos los niños han de poder
utilizar correctamente las dos lenguas oficiales al final de la
educación obligatoria).

«Des del punt de vista lingüístic, a Catalunya s’ha optat per un
sistema educatiu únic, anomenat de conjunció lingüística. Aquest
sistema comporta la no separació dels alumnes per raó de la seva
llengua familiar. Així, tots els nois i noies són escolaritzats en
català, llengua en la qual es fa la major part de l’ensenyament. El
català és la llengua vehicular en totes les matèries, excepte en
l’ensenyament del castellà i dels altres idiomes previstos en el
currículum. »

(Desde el punto de vista lingüístico, en Cataluña se ha optado por un
sistema educativo único, llamado de conjunción lingüística. Este
sistema comporta la no separación de los alumnos por razón de su
lengua materna. Así, todos los niños y niñas son escolarizados en
catalán, lengua en la cual se hace la mayor parte de la enseñanza. El
catalán es la lengua vehicular en todas las materias, excepto en la
enseñanza del castellano y de los otros idiomas previstos en el
currículum).

200 lenguas

En los últimos años, la inmigración está dando otro giro a la historia
de la lengua en Cataluña y el éxito de la inmersión se hace cada vez más difícil. Según un artículo publicado ayer domingo en El Periódico,
el bilingüismo se ha diluído entre las 200 lenguas nuevas que se hablan
en Cataluña. Ya no es cuestión de imponer el catalán sobre el extendido
castellano, sino sobre el rapanui, osetia, shuar, kanuri, tzeltal,
bamileké e inuit, además del amazig, el panjabi o el quechua, que
están entre las lenguas más habladas en Cataluña.

La autora del
artículo, M. Carme Junyent, del Departament de Lingüística General de
la Universitat de Barcelona
, reconocía: «No nos hallamos en fase
irreversible, pero nos estamos acercando peligrosamente al 30% de
transmisión intergeneracional de la lengua, que la Unesco marca como
umbral para considerar que una lengua está “amenazada” y que haría muy
difícil la posibilidad de uso espontáneo de la misma.»
Unas líneas más
abajo, Junyent mezclaba un mensaje nacionalista con uno de solidaridad hacia la
lengua de los recién llegados (si es posible sentir todo eso a la vez):

«Los hablantes de lenguas
subordinadas, aleccionados durante siglos con este mensaje colonial,
cuando nos dirigimos a un desconocido solemos optar por la lengua
dominante, aquella que no nos connotará como miembros de un grupo
estigmatizado. Paradójicamente, muchas personas que tienen el
castellano como primera lengua ven ahora como su variedad también está
estigmatizada porque no se corresponde al canon… del Baix Llobregat?

Lo cierto es que, hoy, tres o cuatro catalanes de cada 100 son
hablantes de lenguas muy maltratadas en sus lugares de origen, lenguas
que ocultan porque los marcan y marginan. Es decir, que para muchos de
nuestros conciudadanos, el vínculo más tangible con sus antepasados
–la lengua– es objeto de escarnio. Estas personas, al llegar a
nuestro país, se ven reflejadas rápidamente en nuestra situación y
establecen una relación simétrica entre su lengua y el catalán. A
partir de aquí, todo depende de nuestro comportamiento para que ellos,
o bien ven reforzado el mensaje destructivo que han recibido siempre
–“hay lenguas que no sirven para nada”–, o bien reciben un mensaje
liberador en el sentido de que hay un espacio para todas las lenguas y
que todas son iguales.

Así, pues, nuestro país tiene ahora la oportunidad de revitalizar el
uso del catalán en tanto que puede ser vehículo de transmisión de un
mensaje solidario y liberador, y por eso generar reciprocidad. Pero
antes hay que conocer a fondo nuestro patrimonio, reconocer las
aportaciones de todos los catalanes y no reproducir el discurso
dominante que hasta ahora se ha basado en las lenguas oficiales de los
estados y que ha ignorado que los estados monolingües en el mundo son
una rareza.»

Mezclar palabras como escarnio, maltrato, marginación o destrucción
de la lengua catalana hoy sin ser capaces de reconocer que están
negando la opción de estudiar en la lengua materna (y co-oficial) a
miles de niños me parece francamente repugnante, por lo falso.

Todo el mundo sabe en Cataluña que es muy fácil publicar un libro o
grabar
un disco sólo si lo haces en catalán, aunque sea un bodrio. Entonces,
¿por qué estos
discursos lastimeros de falsa solidaridad? ¿Es que la Generalitat se va
a
poner a promover la literatura y música
quéchua o panjabi? Seguro que sí. Parece que el nuevo plan lingüístico
va a ser mantener las 200 y pico lenguas
minoritarias de la nueva Cataluña, cueste lo que cueste, y seguir
lamentándose de lo opresora que es la lengua co-oficial, que está
prohibida en todos los centros educativos.

Primer día, primera anécdota lamentable. Esta mañana, llegamos al
colegio después de un mes en Barcelona, y la maestra nos dice: «¡Cuánto
tiempo! ¿Os habéis ido de vacaciones?» Continuó, muy preocupada: «En el colegio
querían dar de baja a la niña, pero yo les dije que esperaran un poco
de tiempo, si no, hubiéseis tenido que ir otra vez al Ayuntamiento a
matricularla». Y añadió: «Y yo lo siento por ella, porque ahora le va a
costar otra vez adaptarse. Ya va desorientada porque desconoce las
rutinas que tenemos cada día».

Entonces recordé una vez que me llamó porque tenían que comprar
tizas y plastilina y necesitaban una firma para lo de los cheques
bancarios del colegio. Y me pregunté por qué para comprar 20 euros de
material me llamaron con urgencia y, en cambio, para dar de baja a la
pequeña ni se lo han planteado.

Ana, volviendo a casa, dijo: «¡Sí que me voy a adaptar!»

La cadena de televisión catalana TV-3 comienza hoy una semana dedicada a los maestros.
Unos 30 programas, algunos de ellos habituales de la parrilla y otros
creados para este fin, recordarán el papel que desempeñan los
profesores en la sociedad catalana. «Es un colectivo con el que estamos
en deuda», dijo el director de La Televisió de Catalunya (TVC) Francesc Escribano, a El periódico. En Cataluña, hay 80.000 maestros.

A destacar, la serie de documentales titulada Mestres que empieza a emitirse hoy, lunes,
a las 20:35 y que retrata el trabajo cotidiano de un grupo de maestros
en centros de primaria y secundaria: el Jaume Balmes de Cervera, la
escuela rural l’Estanyol de Ullastret, el instituto Can Mas de Ripollet
y el Aula de acogida del Instituto Rubió i Ors de L’Hospitalet de
Llobregat.

Miércoles. 60 MINUTS: Aprenent a cuidar (TV-3, 0:00),
sobre el trabajo de la escuela pública infantil de Minami Kodatsuno de
Japón. Este documental ha recibido multitud de premios. La escuela está
en la ciudad de Kanazawa. El reportaje
muestra cómo los niños aprenden y cómo reaccionan ante el mundo de los
adultos y ante los problemas que angustian a sus padres. Se grabó durante un
año, siguiendo la actividad del maestro Toshiro Kanamori, un auténtico profesor vocacional.

Viernes. Mestres catalans, de la guerra a l’exili (El 33, 21:40); El club de los poetas muertos (TV-3, 22:50); Rebelión en las aulas (Sábado, El 33, 23:45)