Hay mucha gente que tiene por costumbre besar en la boca a sus hijos. Otra, por el contrario, no podría hacerlo. Aunque se supone que es un signo de afecto, un simple beso puede provocar todo tipo de reacciones emocionales en quienes lo presencian, algunas veces de rechazo. Y hasta el más inocente de los besos puede llegar a verse extraño, por ejemplo, si se convierte en una imagen fija, como el de arriba.

Curiosidades sobre los besos:

—El primer beso cinematográfico fue en 1896, duró cuatro segundos y provocó un escándalo.

—Al besar, se mueven 34 MÚSCULOS faciales.

—En promedio, una persona se pasa 2 semanas de su vida besando.

—El beso más largo registrado en el Guinness duró 30 horas y 59 minutos.

—El arte y la ciencia de besar se llama filematología.

—Los antropólogos creen que el origen de los besos se remonta a la Prehistoria, cuando las madres traspasaban la comida masticada desde su boca a la de sus bebés (cosa que todavía se hace en algunas culturas).

—Una curiosa investigación alemana —cuya referencia no he sido capaz de encontrar— concluyó que quienes besan a su pareja antes de irse al trabajo registran menos absentismo laboral por enfermedades, sufren menos accidentes de tráfico y viven en promedio cinco años más que quienes no besan. El psicólogo a cargo del estudio —Arthur Sazbo— dijo que los que besan “comienzan el día con una actitud positiva”.


Aquí hay una corta historia del beso:

Kiss, en la Wikipedia.

Kissing explained, en Thinkquest.