5.12.2005

Psicología

Las huellas del orfanato

Los niños que pasan sus primeros años en orfanatos donde no reciben señales de cariño o contacto físico tienen un menor nivel de dos hormonas necesarias para la formación de lazos afectivos. El efecto permanece incluso después de haber vivido varios años en cálidos hogares de adopción. Es la conclusión de un estudio publicado en el último Proceedings of the National Academy of Sciences.

Investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Wiconsin estudiaron a un grupo de estos niños, de cuatro años, que habían pasado mucho tiempo «en ambientes sociales extremadamente aberrantes» y a otro grupo de la misma edad criado en condiciones normales.
Los niños jugaban con el ordenador de una de las investigadoras, sentados sobre el regazo de sus madres, mientras éstas les acariciaban, les abrazaban,... Después de la sesión de "mimos", se tomó una muestra de la orina de los pequeños. Su análisis mostró que los niños adoptados tenían menores niveles de oxitocina y vasopresina que sus compañeros.
Los autores comentan en el estudio: «Es difícil de evaluar los efectos de una experiencia social temprana en la organización del cerebro en desarrollo porque, segundos después de nacer, los bebés humanos ya experimentan una enorme entrada de emociones. Por eso, la maduración del cerebro se confunde con la acumulación de experiencia social. Una forma de estudiar este problema es manipular el ambiente social, pero sólo se puede hacer en estudios con animales. No son ni posibles ni deseables con los pequeños humanos. Por lo tanto, para examinar los efectos de la experiencia temprana en el desarrollo emocional, estudiamos una muestra de niños que no recibieron cuidados normales.»
El trabajo se hizo con un número pequeño de niños, menos de 50, procedentes de Rusia y Rumanía. La investigación hizo uso de una técnica relativamente nueva, por lo que los resultados todavía tienen que ser confirmados por otros investigadores. En ese caso, los científicos podrían buscar alguna forma de ayudar a los niños que fueron rechazados de bebés.